Por: Joan Mauricio Fajardo Coral

La noche de 29 de septiembre, en la conmemoración del cumpleaños 458 de Mocoa, Bruno Apareció muerto, rígido, con signos de envenenamiento al pie de un árbol, entre los barrios La Unión y Condominio Norte. Caramelo, su hermano perruno aún no ha sido encontrado se presume que murió en la zona boscosa que separa estos dos barrios de Mocoa.
Para la familia de estos perritos, un Cocker Spaniel y un salchicha ha Sido una situación dolorosa, están en duelo por la pérdida de dos miembros de su familia.
Estábamos escribiendo esta nota cuando recibimos el mensaje de otro amigo quien nos informaba de la muerte por envenenamiento de Congo, un labrador mestizo que alcanzó a llegar a casa ladrando y con síntomas de envenenamiento a las 3:30 am de hoy. Su familia humana creyó que lo había mordido una serpiente pero no encontraron rastro así que intentaron actuar contra el envenenamiento, pero fue inútil, el veneno le produjo rigidez en sus extremidades, dolor, ansiedad, convulsiones. Congo cayó al piso y alcanzó a levantarse para tratar de correr de manera errante, pero murió después de varios minutos de sufrimiento.

Bruno fue encontrado muerto al pie de un árbol. Un vigilante y una vecina del sector trataron de ayudarlo cuando llegó agobiado por el veneno, pero los esfuerzos fueron inútiles.

“Vamos a salir a hacer una nueva búsqueda de caramelo porque creemos que debe estar allá afuera, solito, pobrecito. Creemos que corrió con la misma suerte de bruno. Malvados esos que nos envenenaron los dos perros” fueron las palabras de Juan Carlos Burbano, acongojado por la situación.
Por su parte Luis Carlos Martínez, quien nos informó el destino trágico de Congo, el perro de la familia de su hermano, manifestó: ” no es justo que un animal inocente reciba este trato, definitivamente hay humanos que no merecen llamarse así”
Dos familias de Mocoa están muy tristes y piden que se conozca esta situación producto de algún antisocial que cegó la vida de tres canes inofensivos sin causa justa.
Los canes encontrados ya fueron enterrados, se está en la búsqueda del cuerpo de Caramelo para sepultarlo junto a su hermano perruno Bruno.

Hacen un llamado a las autoridades para que tengan en cuenta estos casos de crueldad animal y también a los vecinos para que estén atentos a sus mascotas cuando salgan de sus casas, además estar alertas al movimiento sospechoso de personas en la zona que llegan con crueles intenciones.