Por Mauricio Fajardo Coral/Mirador del Putumayo.

La noticia de bloqueo en Santa Marta, Cauca y otros puntos de la región surcolombiana encendió las alarmas de la ciudadanía putumayense por el abastecimiento de combustible. Algunos para garantizar labores cotidianas, principalmente de transporte; otros para asegurar el negocio ilícito de la reventa de la gasolina a precios exorbitantes.

Personas con pomas, galones, botellas y todo tipo de recipientes salieron a las calles de Mocoa y otros municipios del Putumayo para abastecerse oportunamente, evitar la escasez y las filas interminables que se volvieron cotidianas desde que comenzó el paro en Colombia.

No importa el tipo de recipiente, lo importante es abastecerse con lo que se pueda.

Conductores de motocicletas y automóviles esperan pacientemente, durante largos espacios de tiempo, para tener el turno de llenar los tanques de sus vehículos, aprovechando que aún no hay decretos municipales que regulen la venta en las estaciones de servicio.

Doña Ángela Erazo, quién no tenía más que una botella de gaseosa para llenarla con el preciado líquido manifestó “Nos toca que nos llenen en lo que encontremos, luego nos venden esta misma botella en veinte mil y el galón en cincuenta mil”

Preocupa que el incorrecto almacenamiento y manipulación del combustible provoquen conflagraciones y accidentes fatales

Se espera que en las proximas horas los gobiernos municipales adelanten los actos administrativos regulatorios para evitar que se continúe registrando acaparamiento por parte de algunos ciudadanos inconscientes que la comercializan de manera ilegal; también para mitigar el riesgo y prevenir incendios o accidentes fatales por el almacenamiento y manipulación incorrectos del combustible, altamente inflamable.
Los municipios aún no han establecido las regulaciones para compra y venta de combustible ante un posible desabastecimiento en la región.